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Cirugía de Prolapso de Órganos Pélvicos

Restaurar soporte y función

El prolapso de órganos pélvicos se produce cuando las estructuras que sostienen la vejiga, el útero, la vagina o el recto pierden su capacidad de soporte, provocando el descenso de uno o más de estos órganos hacia el canal vaginal. Su aparición puede relacionarse con embarazos y partos, envejecimiento, menopausia, aumento de la presión abdominal, cirugías previas u otras condiciones que debilitan el piso pélvico. Además de la sensación de bulto o presión vaginal, el prolapso puede asociarse a molestias urinarias, dificultad evacuatoria, alteraciones durante las relaciones sexuales y un impacto significativo en la calidad de vida. El tratamiento quirúrgico busca restaurar el soporte anatómico respetando la función y las características de cada paciente.

Beneficios del tratamiento

La cirugía permite corregir el descenso de los órganos pélvicos, recuperar el soporte vaginal y mejorar los síntomas asociados al prolapso. Dependiendo del tipo y grado de la alteración, puede contribuir a disminuir la sensación de peso o bulto vaginal, mejorar la función urinaria e intestinal, favorecer una mejor satisfacción sexual y optimizar la calidad de vida. El objetivo es lograr una reconstrucción anatómica estable preservando la funcionalidad del piso pélvico.

Indicación personalizada

La indicación quirúrgica depende del tipo de prolapso, su grado de severidad, los síntomas, la edad, los antecedentes obstétricos y quirúrgicos, las enfermedades asociadas y las expectativas de la paciente. Durante la evaluación se analiza de manera integral el compartimento anterior (vejiga), el compartimento apical (útero o cúpula vaginal) y el compartimento posterior (recto), además de la calidad de los tejidos, la presencia de incontinencia urinaria, la función intestinal y la actividad sexual. Esta valoración permite definir la estrategia reconstructiva más adecuada para cada caso.

El procedimiento

La cirugía se realiza en quirófano, bajo sedación o anestesia según el procedimiento indicado. Todas nuestras intervenciones incorporan tecnología médica como parte del acto quirúrgico, No existe una única técnica para tratar el prolapso. El procedimiento se selecciona según el compartimento comprometido y las alteraciones anatómicas presentes, pudiendo incluir colporrafia anterior o posterior, perineoplastia, reparación del soporte apical, reconstrucción vaginal y otras técnicas destinadas a restaurar la anatomía y la función del piso pélvico. Cuando existe una indicación clínica, la cirugía puede combinarse durante el mismo procedimiento con otras intervenciones, permitiendo un abordaje adaptado a las necesidades de cada paciente.

Resultados

Los resultados dependen del tipo de prolapso, la calidad de los tejidos, la técnica reconstructiva empleada, los factores individuales de cicatrización y el cumplimiento de las indicaciones postoperatorias. El objetivo de la cirugía es restablecer el soporte de los órganos pélvicos, mejorar los síntomas y recuperar la funcionalidad del piso pélvico, favoreciendo una mejor calidad de vida. El seguimiento médico es fundamental para evaluar la evolución, acompañar la recuperación y promover estrategias que contribuyan a mantener los resultados a largo plazo.